Rosh Hashaná celebra al hombre libre: Aquél que se siente moralmente responsable no sólo por lo que hizo, sino también por lo que dejó de hacer. Para nosotros es una ocasión especial de unirnos a nuestros hermanos judíos para celebrar juntos el cumpleaños del mundo, momento en que fue creado el primer hombre, Adán que nos recuerda que todos somos hijos de un mismo padre. Que el ronco sonido del Shofar nos llame también a la meditación, al autoanálisis y a retornar al camino de la justicia. Porque si bien fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, algunos nos desviamos, pero siempre hay un camino de retorno. Es un momento especial para unir nuestros corazones y rezar todos juntos por la felicidad del género humano, por la paz en el mundo, para que desaparezca la maldad y los trasgresores se transformen y busquen la justicia para que florezca la esperanza marchita y nunca nos cansemos de buscar la luz.
Y una ocasión maravillosa de brindar juntos con un "Lejaim", por la vida, pero no una vida cualquiera sino una vida digna y llena de significado, y con un "Shalom" verdadero que integre cuerpo y alma. Shana Tova Umetuka.
(Marina de Chateaubriand)